Cosejos al medir los zapatos de los niños

• Examine el zapato. Debe tener un contrafuerte (material rígido a los lados del talón) firme, acolchamiento adecuado de la suela, y tener puente (la forma del puente/arco del pie). Debe ser lo suficientemente flexible para doblarse donde se dobla el pie–en la parte anterior del pie, no en el centro del zapato.
• El pie del niño debe medirse cuando está de pie con todo su peso sobre los pies.
• Debe haber una media pulgada de espacio (el ancho de un pulgar) entre la punta de los dedos y el final del zapato. El niño debe poder mover los dedos cómodamente en el zapato.
• Haga que el niño camine por la tienda más de un par de minutos llevando el zapato con un calcetín normal. Pregunte al niño si nota algún punto de presión en el zapato. Pase la mano por el interior del zapato por si hay grapas o irregularidades de la cola que pudieran causar irritaciones. Fíjese en dónde tocan el pie las costuras interiores. Busque señales de irritación en el pie después de llevar el zapato.
• Los zapatos no deben quedar sueltos en el talón. Los niños con tendencia al esguince de tobillo tendrán menos problemas con zapatos de tobillo alto o botas.
• Deben medirse los dos pies, y si el número es diferente, deben elegirse zapatos que queden mejor al pie más grande.

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